ESCENA Y TELÓN
Escena y telón nace de una pregunta que me hago cada vez con más frecuencia: ¿por qué seguir construyendo imágenes con pintura durante días, en una era en la que podemos generarlas en segundos?
Paisaje Aprendido, 2026.
40x60cm. Óleo sobre lino.
La serie parte del paisaje entendido como escenario. Durante siglos, el paisaje en la pintura clásica funcionó como fondo de la acción, como el lugar donde ocurría algo. En estas obras, ese fondo se vuelve protagonista y se revela como construcción. Telones impresos, carteles publicitarios, citas al Museo del Prado o reinterpretaciones de la pintura histórica conviven con pequeños desplazamientos que alteran el significado de la imagen.
En Para cambiar el cielo, el cielo se convierte en un decorado intercambiable. En otras piezas, un cartel anuncia una nube, evidenciando cómo incluso lo intangible puede transformarse en mensaje. En Próxima estación, la reinterpretación de un paisaje de Carlos Haes dialoga con la entrada del Prado escaneada y modelada en 3D, generando un juego de meta-imágenes y de cambio de contexto.
En Cazador cazado, un ciervo deja de ser objeto para convertirse en protagonista, mirándonos directamente. La obra habla de cómo hoy nos hemos convertido en cazadores de experiencias, acumulando lugares, imágenes y vivencias como si fueran trofeos.
La serie reflexiona sobre nuestra relación con las imágenes: la rapidez con la que las consumimos, la facilidad con la que las sustituimos y la forma en que construimos identidad a través de ellas. El paisaje aparece como un dispositivo que evidencia esa mediación constante.
Formalmente, combino tradición e innovación tecnológica. Trabajo con óleo, un medio lento y material que me conecta con la herencia cultural, y utilizo escáner, fotogrametría y modelado 3D para generar espacios digitales que después traslado al lienzo. Esta tensión entre lo artesanal y lo tecnológico me permite pensar la pintura como un lugar donde distintos tiempos y lenguajes conviven.
Entiendo la pintura como un ejercicio de paciencia y reflexión. Frente a la inmediatez digital, pintar se convierte en una forma de analizar la imagen y de volver a mirar con más conciencia. En Escena y telón, el paisaje no es solo un fondo: es un escenario que revela cómo miramos y qué buscamos cuando miramos.






















































